Martín Zurita, secretario ejecutivo de AIEPBA (Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Provincia de Buenos Aires), analizó el impacto de la desregulación de las cuotas para las escuelas privadas sin aporte estatal. El cambio normativo, que afecta a un universo de aproximadamente 4.000 instituciones, fue un pedido de larga data del sector, según explicó el directivo en el programa emitido por Radio Buenos Aires AM 1350, detallando cómo esta medida simplificará la gestión económica de los establecimientos educativos.
Zurita comenzó aclarando que la medida aplica exclusivamente a las escuelas no subvencionadas, es decir, aquellas que no reciben aporte del Estado, lo que representa cerca de 4.000 de las 14.000 escuelas privadas del país. El secretario explicó que la normativa anterior, vigente desde 1993, obligaba a estos colegios a informar a los padres el valor de la cuota de marzo con siete meses de antelación, en septiembre. “Esto nosotros lo veníamos pidiendo hace mucho tiempo, porque esta normativa... te obligaba a que hubo esas escuelas no subvencionadas en septiembre le avise a los padres que para marzo la cuota iba a ser de determinado monto”, señaló. Esta previsión a tan largo plazo resultaba compleja y muy difícil de calcular en contextos de alta inflación.
El representante de AIEPBA sostuvo que la desregulación permitirá que las escuelas sin subsidio puedan ajustar los aranceles durante el año, de manera similar a como lo hacen hoy los colegios con subvención. La diferencia clave es que, en el caso de las escuelas subvencionadas, el ajuste debe ser autorizado por la jurisdicción correspondiente (provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires). En contraste, las no subvencionadas tendrán mayor libertad. Zurita hizo hincapié en la estructura de costos del sector: “Entre el 80 y el 90% de lo que conforma la cuota el arancel de un alumno de escuela privada tiene que ver con los costos laborales”. Por esta razón, el aumento de los sueldos docentes es el principal motor del ajuste de las cuotas.
Finalmente, el secretario ejecutivo comparó la dinámica económica de una escuela con la de cualquier PYME, la cual debe sostener su operación y cumplir con obligaciones como sueldos, servicios e impuestos, aunque con un fin distinto. Ante la preocupación por el posible éxodo de alumnos por aumentos, Zurita concluyó: “La escuela es... la escuela privada es una PYME, ¿no? Que a fin de mes tiene que pagar los 931, tiene que pagar los servicios, tiene que pagar los sueldos, como cualquier empresa tiene un fin muy diferente que otras empresas, pero tiene que cumplir”.
La entrevista completa con Martín Zurita, secretario ejecutivo de AIEPBA, está disponible en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
Zurita comenzó aclarando que la medida aplica exclusivamente a las escuelas no subvencionadas, es decir, aquellas que no reciben aporte del Estado, lo que representa cerca de 4.000 de las 14.000 escuelas privadas del país. El secretario explicó que la normativa anterior, vigente desde 1993, obligaba a estos colegios a informar a los padres el valor de la cuota de marzo con siete meses de antelación, en septiembre. “Esto nosotros lo veníamos pidiendo hace mucho tiempo, porque esta normativa... te obligaba a que hubo esas escuelas no subvencionadas en septiembre le avise a los padres que para marzo la cuota iba a ser de determinado monto”, señaló. Esta previsión a tan largo plazo resultaba compleja y muy difícil de calcular en contextos de alta inflación.
El representante de AIEPBA sostuvo que la desregulación permitirá que las escuelas sin subsidio puedan ajustar los aranceles durante el año, de manera similar a como lo hacen hoy los colegios con subvención. La diferencia clave es que, en el caso de las escuelas subvencionadas, el ajuste debe ser autorizado por la jurisdicción correspondiente (provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires). En contraste, las no subvencionadas tendrán mayor libertad. Zurita hizo hincapié en la estructura de costos del sector: “Entre el 80 y el 90% de lo que conforma la cuota el arancel de un alumno de escuela privada tiene que ver con los costos laborales”. Por esta razón, el aumento de los sueldos docentes es el principal motor del ajuste de las cuotas.
Finalmente, el secretario ejecutivo comparó la dinámica económica de una escuela con la de cualquier PYME, la cual debe sostener su operación y cumplir con obligaciones como sueldos, servicios e impuestos, aunque con un fin distinto. Ante la preocupación por el posible éxodo de alumnos por aumentos, Zurita concluyó: “La escuela es... la escuela privada es una PYME, ¿no? Que a fin de mes tiene que pagar los 931, tiene que pagar los servicios, tiene que pagar los sueldos, como cualquier empresa tiene un fin muy diferente que otras empresas, pero tiene que cumplir”.
La entrevista completa con Martín Zurita, secretario ejecutivo de AIEPBA, está disponible en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
NOTICIAS RELACIONADAS
-
Buenas Tardes Buenos AiresIván Dubois: “Adorni no debería renunciar” y apuntó contra la presión mediática -
By PassParadoja económica: La actividad crece 4.4% pero cae el empleo formal -
El SemáforoDenuncian omisiones del Gobierno ante ejercicios militares británicos -
El SemáforoEl tributarista Poch detalló las penalidades por errores en el monotributo