El 20 de noviembre de 1845, la Confederación Argentina, bajo el mando de Juan Manuel de Rosas, se enfrentó a las dos potencias mundiales de la época, Francia e Inglaterra, en la Batalla de la Vuelta de Obligado. Un historiador analizó el contexto geopolítico de aquel enfrentamiento en una entrevista radial, destacando que el interés central de las potencias era la libre navegación de los ríos interiores, buscando abrir nuevos mercados, especialmente el paraguayo. “Realmente un contexto complicado entre la geopolítica mundial”, señaló el especialista. El bloqueo al puerto de Buenos Aires, iniciado en 1838 por un conflicto con ciudadanos franceses, escaló hasta convertirse en una gran expedición naval anglo-francesa que buscaba remontar el río Paraná para comerciar con el litoral y llegar hasta Asunción.
El historiador hizo hincapié en la importancia estratégica de Paraguay, que en ese entonces era una “ciudad [sic] de libre comercio incipiente. Pujante con una dentro de su aislamiento con una gran gran producción y adelanto tecnológico”, que hacía de su mercado un objetivo clave para las potencias. El concepto de libre navegación de los ríos interiores, propuesto por Inglaterra para ubicar sus productos industriales, era un atentado directo a la soberanía, comparándolo con la idea de que los argentinos pudieran ir a vender libremente en el Támesis o el Sena “sin pagar derechos de aduana ni ni ni algún tipo de impuestos”.
El entrevistado destacó el rol crucial del comandante Lucio Norberto Mansilla, quien, a sus 53 años, recibió la orden de Rosas de defender el litoral en una clara inferioridad de condiciones. La flota enemiga superaba los 50 buques, muchos de guerra y equipados con los “misiles que eran una novedad realmente de lo más moderno de de de armamento”, frente a los viejos cañones y fusiles argentinos. La estrategia se centró en la Vuelta de Obligado, cerca de San Pedro, donde el río Paraná se angosta, permitiendo colocar “unas gruesas cadenas de orilla a orilla para evitar que los buques que ya empezaron a venir los primeros buques de vapor pudieran atravesar el río libremente”. A pesar de que la acción militar resultó en una derrota en el campo de batalla, ya que las cadenas fueron rotas y Mansilla fue herido gravemente, se considera una victoria diplomática a largo plazo.
El historiador enfatizó en el programa matutino de Radio Buenos Aires AM 1350 que el verdadero héroe militar fue Mansilla, quien comandó las defensas argentinas en Obligado y, tras recuperarse, en batallas posteriores como El Tonelero. “Es Mancilla, el héroe de obligado”, afirmó, lamentando que “muchas veces este Rosas por ser el quien comandaba el país se llevó los laureles y es que figura el billete de 20”. La derrota militar, marcada por las pérdidas infligidas al enemigo y una malograda campaña comercial de las potencias, terminó forzando un acuerdo diplomático que restauró la soberanía.
Si querés conocer más detalles sobre la figura de Lucio Norberto Mansilla y la estrategia argentina para defender el litoral, la entrevista completa con el historiador está disponible para ver en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
El historiador hizo hincapié en la importancia estratégica de Paraguay, que en ese entonces era una “ciudad [sic] de libre comercio incipiente. Pujante con una dentro de su aislamiento con una gran gran producción y adelanto tecnológico”, que hacía de su mercado un objetivo clave para las potencias. El concepto de libre navegación de los ríos interiores, propuesto por Inglaterra para ubicar sus productos industriales, era un atentado directo a la soberanía, comparándolo con la idea de que los argentinos pudieran ir a vender libremente en el Támesis o el Sena “sin pagar derechos de aduana ni ni ni algún tipo de impuestos”.
El entrevistado destacó el rol crucial del comandante Lucio Norberto Mansilla, quien, a sus 53 años, recibió la orden de Rosas de defender el litoral en una clara inferioridad de condiciones. La flota enemiga superaba los 50 buques, muchos de guerra y equipados con los “misiles que eran una novedad realmente de lo más moderno de de de armamento”, frente a los viejos cañones y fusiles argentinos. La estrategia se centró en la Vuelta de Obligado, cerca de San Pedro, donde el río Paraná se angosta, permitiendo colocar “unas gruesas cadenas de orilla a orilla para evitar que los buques que ya empezaron a venir los primeros buques de vapor pudieran atravesar el río libremente”. A pesar de que la acción militar resultó en una derrota en el campo de batalla, ya que las cadenas fueron rotas y Mansilla fue herido gravemente, se considera una victoria diplomática a largo plazo.
El historiador enfatizó en el programa matutino de Radio Buenos Aires AM 1350 que el verdadero héroe militar fue Mansilla, quien comandó las defensas argentinas en Obligado y, tras recuperarse, en batallas posteriores como El Tonelero. “Es Mancilla, el héroe de obligado”, afirmó, lamentando que “muchas veces este Rosas por ser el quien comandaba el país se llevó los laureles y es que figura el billete de 20”. La derrota militar, marcada por las pérdidas infligidas al enemigo y una malograda campaña comercial de las potencias, terminó forzando un acuerdo diplomático que restauró la soberanía.
Si querés conocer más detalles sobre la figura de Lucio Norberto Mansilla y la estrategia argentina para defender el litoral, la entrevista completa con el historiador está disponible para ver en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
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