La industria textil argentina atraviesa una situación de "competencia desleal" y crisis de producción debido a un crecimiento "explosivo" de la importación de productos chinos, que ya acapara el 70% del mercado de insumos. Lucía Knorre, economista jefa de la Fundación ProTejer, expuso este panorama crítico en una entrevista en Radio Buenos Aires AM 1350, señalando que la falta de controles y la apertura comercial han generado un "terreno fértil" para el ingreso masivo de mercadería a precios históricamente bajos. La especialista precisó que el avance chino, que saltó del 54% de la participación en 2022 al 70% actual en el mercado importado, se debe a medidas como la eliminación de valores criterios, la flexibilización del dumping y el desmantelamiento de la Declaración Jurada de Composición de Producto (DJCP).
Knorre fue enfática al vincular esta situación con prácticas de competencia desleal, debido a que el producto importado se realiza "en condiciones muy distintas a las que tiene que cumplir cualquier productor argentino", citando condiciones laborales laxas y regulaciones ambientales casi nulas en el sudeste asiático, ligadas al modelo de fast fashion. A este factor se suma el ingreso facilitado de miles de paquetes de marcas chinas a través de plataformas digitales por el sistema courier o puerta a puerta, los cuales ingresan "sin aranceles, sin control de calidad, sin certificación sanitaria y sin registro ni pago de impuestos", generando una asimetría fiscal grave.
La economista de ProTejer desestimó que la crisis se deba a la falta de eficiencia dentro de las fábricas locales, destacando que la productividad interna es alta. En cambio, identificó el problema en una "competitividad sistémica" que la Argentina no resuelve. "Hoy por hoy estos factores que tienen que ver justamente con todas estas reformas estructurales que todavía no se han llevado adelante desde el gobierno... son las reformas que habría que hacer para mejorar la competitividad", explicó, mencionando la necesidad de reformas tributarias, laborales y mejoras en infraestructura y costos financieros.
El impacto social y productivo es severo. Knorre reveló que la producción textil se mantiene en caída libre, con "seis de cada 10 máquinas paradas" y la pérdida de "más de 14.000 puestos de trabajo", cifra que podría ser aún mayor sumando el empleo informal. La especialista enfatizó que la cadena de valor textil emplea a 500.000 puestos de trabajo y que una potencial recuperación del salario podría desviarse al consumo de productos importados, "traicionando la industria local". Sobre las expectativas empresariales positivas que revelan otros sondeos, la economista fue cauta: "Depende mucho de... un giro en la política económica que tenga que ver con esto, ¿no? Que tenga que ver con volver a regular y restablecer los mecanismos para que la competencia sea justa".
Podés ver la charla completa en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires para conocer el análisis detallado.
Knorre fue enfática al vincular esta situación con prácticas de competencia desleal, debido a que el producto importado se realiza "en condiciones muy distintas a las que tiene que cumplir cualquier productor argentino", citando condiciones laborales laxas y regulaciones ambientales casi nulas en el sudeste asiático, ligadas al modelo de fast fashion. A este factor se suma el ingreso facilitado de miles de paquetes de marcas chinas a través de plataformas digitales por el sistema courier o puerta a puerta, los cuales ingresan "sin aranceles, sin control de calidad, sin certificación sanitaria y sin registro ni pago de impuestos", generando una asimetría fiscal grave.
La economista de ProTejer desestimó que la crisis se deba a la falta de eficiencia dentro de las fábricas locales, destacando que la productividad interna es alta. En cambio, identificó el problema en una "competitividad sistémica" que la Argentina no resuelve. "Hoy por hoy estos factores que tienen que ver justamente con todas estas reformas estructurales que todavía no se han llevado adelante desde el gobierno... son las reformas que habría que hacer para mejorar la competitividad", explicó, mencionando la necesidad de reformas tributarias, laborales y mejoras en infraestructura y costos financieros.
El impacto social y productivo es severo. Knorre reveló que la producción textil se mantiene en caída libre, con "seis de cada 10 máquinas paradas" y la pérdida de "más de 14.000 puestos de trabajo", cifra que podría ser aún mayor sumando el empleo informal. La especialista enfatizó que la cadena de valor textil emplea a 500.000 puestos de trabajo y que una potencial recuperación del salario podría desviarse al consumo de productos importados, "traicionando la industria local". Sobre las expectativas empresariales positivas que revelan otros sondeos, la economista fue cauta: "Depende mucho de... un giro en la política económica que tenga que ver con esto, ¿no? Que tenga que ver con volver a regular y restablecer los mecanismos para que la competencia sea justa".
Podés ver la charla completa en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires para conocer el análisis detallado.
NOTICIAS RELACIONADAS
-
Buenas Tardes Buenos AiresEscándalo en el Congreso: Las inconsistencias patrimoniales que Manuel Adorni evitó explicar -
Buenas Tardes Buenos AiresPara Cúneo, Axel Kicillof es la única figura nacional del peronismo -
El SemáforoServicio Meteorológico Nacional: 140 despidos y riesgo en pronósticos -
El SemáforoGustavo Marangoni analizó el escenario político tras el informe de gestión