La situación energética de cara a la temporada invernal genera preocupación en el Congreso de la Nación. El diputado nacional Pablo Todero advirtió hoy en Radio Buenos Aires AM 1350 sobre el riesgo de un faltante de suministro y el alto costo que deberá afrontar el Estado por la decisión de paralizar obras de infraestructura clave. Según el legislador, la falta de finalización de la segunda etapa del gasoducto Néstor Kirchner obligará al país a realizar compras de emergencia en el mercado internacional. “Mire, la situación que está pasando es que el gobierno ha decidido, Milei decidió que no haya gas en Argentina en este momento”, sentenció el representante neuquino.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por el diputado, el país deberá importar entre 20 y 27 barcos de gas licuado durante este año, lo que representaría un gasto aproximado de entre 700 y 800 millones de dólares adicionales para las arcas públicas. “Si se hubiese terminado la obra del gasoducto Néstor Kirchner, tendríamos gas mucho más barato en muchísima mayor cantidad y no estaríamos atados a esta situación especial que es la de Medio Oriente”, explicó Todero. El legislador comparó los costos de producción local frente a la importación: “Calculen arriba de 19, 20 dólares el millón de BTU, cuando sacado en Neuquén de Vaca Muerta vale $3,70 o 4 dólares”.
Respecto al impacto que esto tendrá en la economía de los hogares, el diputado nacional alertó que el sobrecosto de las importaciones podría trasladarse directamente a las facturas que pagan los usuarios. “Si decide cargar eso directamente a los consumidores, nos va a aumentar aproximadamente un 24 o 25% el gas”, detalló. Además, Todero desmintió que la solución pueda venir exclusivamente de la inversión privada en infraestructura de transporte de gas, sosteniendo que este tipo de megaobras históricamente requieren del impulso público. “No se sabe de ningún privado que haya hecho un gasoducto alguna vez. Lo tiene que hacer el Estado Nacional”, concluyó.
La entrevista entera está disponible en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por el diputado, el país deberá importar entre 20 y 27 barcos de gas licuado durante este año, lo que representaría un gasto aproximado de entre 700 y 800 millones de dólares adicionales para las arcas públicas. “Si se hubiese terminado la obra del gasoducto Néstor Kirchner, tendríamos gas mucho más barato en muchísima mayor cantidad y no estaríamos atados a esta situación especial que es la de Medio Oriente”, explicó Todero. El legislador comparó los costos de producción local frente a la importación: “Calculen arriba de 19, 20 dólares el millón de BTU, cuando sacado en Neuquén de Vaca Muerta vale $3,70 o 4 dólares”.
Respecto al impacto que esto tendrá en la economía de los hogares, el diputado nacional alertó que el sobrecosto de las importaciones podría trasladarse directamente a las facturas que pagan los usuarios. “Si decide cargar eso directamente a los consumidores, nos va a aumentar aproximadamente un 24 o 25% el gas”, detalló. Además, Todero desmintió que la solución pueda venir exclusivamente de la inversión privada en infraestructura de transporte de gas, sosteniendo que este tipo de megaobras históricamente requieren del impulso público. “No se sabe de ningún privado que haya hecho un gasoducto alguna vez. Lo tiene que hacer el Estado Nacional”, concluyó.
La entrevista entera está disponible en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
NOTICIAS RELACIONADAS
-
El SemáforoAlerta energética: Diputado nacional prevé faltante de gas en Argentina -
El SemáforoSusana Alegre y el desafío de la escuela más austral del mundo -
El SemáforoCaso Giuliani: la CIDH exige a Venezuela contacto consular y salud -
El SemáforoNuevo sistema de inhibición de celulares en cárceles federales