Investigadores informaron el hallazgo de restos fósiles de un carnívoro de 100 kilos con dientes de sable en los acantilados de Miramar, en la costa bonaerense. El fósil pertenece al grupo de los esparazodontes, depredadores extintos emparentados con los marsupiales autóctonos que habitaron Sudamérica hace unos 2,5 millones de años. El paleontólogo Eric N. del Campo, integrante del equipo del Museo Argentino de Ciencias Naturales en Parque Centenario que analizó la pieza, explicó durante un diálogo al aire en Radio Buenos Aires AM 1350 que la fisionomía del espécimen difería notablemente de la de los felinos convencionales: "La frase dientes de sable se aplica a un montón de animales distintos", detalló, remarcando que el mamífero identificado "está más cerca de un canguro que de un tigre".
El ejemplar fue bautizado científicamente como Pampaluctor calibar, una denominación que combina su origen geográfico, su probable biomecánica de caza y un homenaje histórico. Según precisó el investigador, "Pampa es porque se halló en la región pampeana", mientras que "luctor es el latín para luchar, pero luchar en el estilo de la lucha libre". La robustez observada en las extremidades del fósil sugiere un método de captura basado en sostener a la presa mediante la fuerza física contra el suelo. En cuanto al epíteto específico, "Calibar fue en honor a un gaucho que la historia describe Sarmiento, el cual se especializaba en rastrear personas".
Las características dentales del animal presentaban peculiaridades anatómicas únicas en el desarrollo óseo. La hipertrofia de los caninos no sólo modificaba la dentadura, sino toda la arquitectura del cráneo y la columna vertebral. "La raíz de ese diente llega hasta casi arriba de los ojos del cerebro", sostuvo Del Campo. La extrema especialización funcional de estos depredadores constituía un factor de vulnerabilidad ante transformaciones ambientales o falta de presas, precipitando su extinción: "En general los animales más especializados son los que tienen el tiempo de vida de la especie más corto".
Una vez concluidos los estudios científicos correspondientes en el museo, la pieza volverá a la ciudad donde tuvo lugar el hallazgo. El especialista recordó que las regulaciones patrimoniales vigentes obligan a resguardar este tipo de restos paleontológicos en los repositorios de origen: "Tienen todas leyes que amparan y protegen a los fósiles y uno de los sitios más importantes es que siempre tienen que volver a la localidad en la que se los encontró".
La entrevista completa está disponible en nuestro canal de YouTube para quienes deseen escuchar los detalles de la investigación.
El ejemplar fue bautizado científicamente como Pampaluctor calibar, una denominación que combina su origen geográfico, su probable biomecánica de caza y un homenaje histórico. Según precisó el investigador, "Pampa es porque se halló en la región pampeana", mientras que "luctor es el latín para luchar, pero luchar en el estilo de la lucha libre". La robustez observada en las extremidades del fósil sugiere un método de captura basado en sostener a la presa mediante la fuerza física contra el suelo. En cuanto al epíteto específico, "Calibar fue en honor a un gaucho que la historia describe Sarmiento, el cual se especializaba en rastrear personas".
Las características dentales del animal presentaban peculiaridades anatómicas únicas en el desarrollo óseo. La hipertrofia de los caninos no sólo modificaba la dentadura, sino toda la arquitectura del cráneo y la columna vertebral. "La raíz de ese diente llega hasta casi arriba de los ojos del cerebro", sostuvo Del Campo. La extrema especialización funcional de estos depredadores constituía un factor de vulnerabilidad ante transformaciones ambientales o falta de presas, precipitando su extinción: "En general los animales más especializados son los que tienen el tiempo de vida de la especie más corto".
Una vez concluidos los estudios científicos correspondientes en el museo, la pieza volverá a la ciudad donde tuvo lugar el hallazgo. El especialista recordó que las regulaciones patrimoniales vigentes obligan a resguardar este tipo de restos paleontológicos en los repositorios de origen: "Tienen todas leyes que amparan y protegen a los fósiles y uno de los sitios más importantes es que siempre tienen que volver a la localidad en la que se los encontró".
La entrevista completa está disponible en nuestro canal de YouTube para quienes deseen escuchar los detalles de la investigación.
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