El actor Baltazar Murillo confirmó el regreso a los escenarios de la obra Un ritual de paso, pieza escrita por Ana Kowalczuk y dirigida por Marco Zopi, que iniciará su segunda temporada el próximo lunes 2 de marzo a las 21:00 en el teatro El Grito. Durante una reciente entrevista en Radio Buenos Aires AM 1350, el protagonista detalló el proceso de creación de esta propuesta que combina una historia real con una mirada crítica y humorística sobre el avance de la tecnología en el arte.
La trama se centra en una dramaturga que, ante la imposibilidad de escribir un evento catastrófico de su propia vida, decide recurrir a la inteligencia artificial para dar forma a su obra. Según explicó Murillo, el proceso de montaje requirió un extenso trabajo de laboratorio desde junio del año pasado: “Fue muy divertido, era como que llegaba la hora de ensayar y estábamos todos tan contentos. Encontramos un montón de cosas armando la obra entre todos”. El actor destacó que, aunque el texto estaba definido, la autora permitió que el elenco aportara sus propias ideas para construir a estos personajes que emulan ser sistemas digitales.
Uno de los puntos más llamativos de la puesta en escena es la caracterización de los actores, quienes interpretan a representaciones de la IA con una estética particular. “Estamos con unos trajes de ciclistas pintados con gel. Los trajes de ciclista van por algo de que la IA está representada como una mujer perfecta que está en una escaladora todo el tiempo”, reveló el artista. Esta elección visual refuerza el concepto de una tecnología que se percibe como "divina" o "impecable", pero que el grupo busca cuestionar a través de la interpretación humana.
El trasfondo de la obra también propone un debate sobre los límites de la automatización en el ámbito creativo. Murillo relató que la directora experimentó pidiéndole escenas a una IA real, pero el resultado fue fallido: “Ana le pregunta a la inteligencia artificial si le podría escribir algunas escenas y se empieza a reír porque dice 'estas escenas son inactuables'. Un poco lo que hacemos es llevar lo imposible de actuar a lo posible”. En ese sentido, el actor subrayó que el objetivo es “burlarnos un poco de la inteligencia artificial” y plantear el interrogante de si una máquina realmente podría “reemplazar un sentimiento”.
Tras el éxito de la primera temporada, el elenco se prepara para reencontrarse con el público en el recinto de Costa Rica 5459. Aunque la función del 2 de marzo ya se encuentra con localidades agotadas, Murillo invitó a los espectadores a sumarse a las siguientes fechas de marzo y abril: “Estamos con muchas ganas de que la gente siga viendo esta obra. Se nota mucho el ensayo y las personas que vinieron se fueron muy contentas”.
Podés escuchar la charla completa en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
La trama se centra en una dramaturga que, ante la imposibilidad de escribir un evento catastrófico de su propia vida, decide recurrir a la inteligencia artificial para dar forma a su obra. Según explicó Murillo, el proceso de montaje requirió un extenso trabajo de laboratorio desde junio del año pasado: “Fue muy divertido, era como que llegaba la hora de ensayar y estábamos todos tan contentos. Encontramos un montón de cosas armando la obra entre todos”. El actor destacó que, aunque el texto estaba definido, la autora permitió que el elenco aportara sus propias ideas para construir a estos personajes que emulan ser sistemas digitales.
Uno de los puntos más llamativos de la puesta en escena es la caracterización de los actores, quienes interpretan a representaciones de la IA con una estética particular. “Estamos con unos trajes de ciclistas pintados con gel. Los trajes de ciclista van por algo de que la IA está representada como una mujer perfecta que está en una escaladora todo el tiempo”, reveló el artista. Esta elección visual refuerza el concepto de una tecnología que se percibe como "divina" o "impecable", pero que el grupo busca cuestionar a través de la interpretación humana.
El trasfondo de la obra también propone un debate sobre los límites de la automatización en el ámbito creativo. Murillo relató que la directora experimentó pidiéndole escenas a una IA real, pero el resultado fue fallido: “Ana le pregunta a la inteligencia artificial si le podría escribir algunas escenas y se empieza a reír porque dice 'estas escenas son inactuables'. Un poco lo que hacemos es llevar lo imposible de actuar a lo posible”. En ese sentido, el actor subrayó que el objetivo es “burlarnos un poco de la inteligencia artificial” y plantear el interrogante de si una máquina realmente podría “reemplazar un sentimiento”.
Tras el éxito de la primera temporada, el elenco se prepara para reencontrarse con el público en el recinto de Costa Rica 5459. Aunque la función del 2 de marzo ya se encuentra con localidades agotadas, Murillo invitó a los espectadores a sumarse a las siguientes fechas de marzo y abril: “Estamos con muchas ganas de que la gente siga viendo esta obra. Se nota mucho el ensayo y las personas que vinieron se fueron muy contentas”.
Podés escuchar la charla completa en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
NOTICIAS RELACIONADAS
-
Buenas Tardes Buenos AiresDelfina Cheb reinventa el tango: “Mi bandera es que suene a hoy” -
By PassEl musical de "La Historia Sin Fin" llega a la calle Corrientes -
By PassJulio Lagos y sus 65 años de radio: "Mi único patrón es el público" -
Buenas Tardes Buenos Aires“Sueño de una noche de verano” vuelve al teatro en Buenos Aires: estreno en Multiescena