Un importante avance en la oncología argentina fue confirmado por la dermatóloga Ana de Pablo, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), quien detalló la aprobación por parte de la ANMAT de la primera vacuna terapéutica desarrollada en el país para tratar casos específicos de melanoma. El desarrollo, liderado por el oncólogo e investigador del CONICET, doctor José Mordoh, es el resultado de un trabajo de muchos años y está destinado a pacientes con alto riesgo de metástasis.
El tratamiento, que ya se encuentra disponible en el Hospital de Oncología Mario Curie de la Ciudad de Buenos Aires, está indicado para un grupo especial de pacientes con melanoma. Según explicó la Dra. De Pablo en diálogo con Radio Buenos Aires AM 1350, “son pacientes que al momento en que se hace el diagnóstico del melanoma no hay detección de enfermedades más allá de la piel, pero se sabe por sus características que tienen un mayor riesgo de poder hacer metástasis en los años subsiguientes”. La vacuna, que actuaría como un estímulo al sistema inmune, se aplica poco tiempo después de la cirugía de melanoma y el tratamiento dura aproximadamente dos años.
La especialista también brindó detalles sobre el funcionamiento y el acceso a Vaximil. Este desarrollo “es como un grupo de distintos, lo que llamamos antígenos, son sustancias que van a estimular al sistema inmune del paciente” para que reconozca y ataque células cancerosas que pudieran estar ocultas. Si bien el tratamiento de elección para el melanoma sigue siendo la cirugía, esta vacuna ofrece una nueva herramienta crucial en la prevención de la recurrencia. Respecto a su disponibilidad, la Dra. De Pablo señaló que “es un tratamiento oncológico” y se aplica en el hospital mencionado, por lo que “no se puede comprar en una farmacia”.
Además de este avance, la dermatóloga subrayó la importancia de la prevención y el control. Un lunar normal tiene habitualmente un color, pero “si una mancha de la piel tiene varios colores, marrones, negro, a veces una zona que no tiene color o una zona roja”, es un signo de alerta. Otros indicadores para la consulta incluyen que la lesión “empezó a cambiar, cambian su forma, se era plano, se hace sobre elevado, empieza a picar o se lastima espontáneamente”. Finalmente, recordó que “las personas que tienen muchos lunares deberían hacerlo [el control] tal vez anualmente”.
La entrevista completa está disponible para verla en nuestro canal de YouTube.
El tratamiento, que ya se encuentra disponible en el Hospital de Oncología Mario Curie de la Ciudad de Buenos Aires, está indicado para un grupo especial de pacientes con melanoma. Según explicó la Dra. De Pablo en diálogo con Radio Buenos Aires AM 1350, “son pacientes que al momento en que se hace el diagnóstico del melanoma no hay detección de enfermedades más allá de la piel, pero se sabe por sus características que tienen un mayor riesgo de poder hacer metástasis en los años subsiguientes”. La vacuna, que actuaría como un estímulo al sistema inmune, se aplica poco tiempo después de la cirugía de melanoma y el tratamiento dura aproximadamente dos años.
La especialista también brindó detalles sobre el funcionamiento y el acceso a Vaximil. Este desarrollo “es como un grupo de distintos, lo que llamamos antígenos, son sustancias que van a estimular al sistema inmune del paciente” para que reconozca y ataque células cancerosas que pudieran estar ocultas. Si bien el tratamiento de elección para el melanoma sigue siendo la cirugía, esta vacuna ofrece una nueva herramienta crucial en la prevención de la recurrencia. Respecto a su disponibilidad, la Dra. De Pablo señaló que “es un tratamiento oncológico” y se aplica en el hospital mencionado, por lo que “no se puede comprar en una farmacia”.
Además de este avance, la dermatóloga subrayó la importancia de la prevención y el control. Un lunar normal tiene habitualmente un color, pero “si una mancha de la piel tiene varios colores, marrones, negro, a veces una zona que no tiene color o una zona roja”, es un signo de alerta. Otros indicadores para la consulta incluyen que la lesión “empezó a cambiar, cambian su forma, se era plano, se hace sobre elevado, empieza a picar o se lastima espontáneamente”. Finalmente, recordó que “las personas que tienen muchos lunares deberían hacerlo [el control] tal vez anualmente”.
La entrevista completa está disponible para verla en nuestro canal de YouTube.
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