En una entrevista brindada a Radio Buenos Aires AM 1350, el médico psiquiatra y magíster en drogodependencia, Darío Gigena Parker (M.P. 23278), analizó el fenómeno de las "previas" y el creciente consumo de alcohol en adolescentes. El especialista destacó que el inicio del consumo se ha adelantado en el tiempo y que, en los últimos 30 años, se ha equiparado la tasa de ingesta entre varones y mujeres, impulsada en gran medida por el marketing agresivo y la influencia de las redes sociales. Según Gigena Parker, este comportamiento responde a una necesidad psicomadurativa de pertenencia al grupo de pares: “No hay tragedia más grande para un adolescente que sentir que no se puede ajustar, que no puede ser aceptado”.
El experto explicó que el patrón actual es el "consumo episódico excesivo", definido como la ingesta de tres o más unidades de alcohol en menos de dos horas, una práctica que los jóvenes denominan popularmente como "ponerse en la pera". Gigena Parker señaló que, a diferencia de generaciones anteriores donde el emborrachamiento era socialmente castigado, hoy existe una naturalización del exceso. “Hoy se han borrado esas normas culturales que antes eran protectoras y ya no están más. Ya emborracharse es algo naturalizado”, advirtió, vinculando esta conducta con la inmadurez de la corteza prefrontal del cerebro, que aún no logra ponderar adecuadamente los riesgos frente a la búsqueda de efectos inmediatos.
Finalmente, el psiquiatra hizo un llamado a los padres para que no abandonen su rol de guía, a pesar de la resistencia natural de los hijos en esa etapa. “A los padres les decimos que no bajen los brazos, aunque no te den pelota, aunque parezca que no funciona. Los chicos te escuchan”, afirmó. También subrayó la peligrosidad del alcohol de alta graduación y mala calidad al que suelen acceder los jóvenes, insistiendo en que el entorno familiar debe mantener una "contraofensiva" frente a las presiones del mercado y las redes sociales.
La charla completa con el especialista sobre este complejo escenario de salud pública está disponible en nuestro canal de YouTube.
El experto explicó que el patrón actual es el "consumo episódico excesivo", definido como la ingesta de tres o más unidades de alcohol en menos de dos horas, una práctica que los jóvenes denominan popularmente como "ponerse en la pera". Gigena Parker señaló que, a diferencia de generaciones anteriores donde el emborrachamiento era socialmente castigado, hoy existe una naturalización del exceso. “Hoy se han borrado esas normas culturales que antes eran protectoras y ya no están más. Ya emborracharse es algo naturalizado”, advirtió, vinculando esta conducta con la inmadurez de la corteza prefrontal del cerebro, que aún no logra ponderar adecuadamente los riesgos frente a la búsqueda de efectos inmediatos.
Finalmente, el psiquiatra hizo un llamado a los padres para que no abandonen su rol de guía, a pesar de la resistencia natural de los hijos en esa etapa. “A los padres les decimos que no bajen los brazos, aunque no te den pelota, aunque parezca que no funciona. Los chicos te escuchan”, afirmó. También subrayó la peligrosidad del alcohol de alta graduación y mala calidad al que suelen acceder los jóvenes, insistiendo en que el entorno familiar debe mantener una "contraofensiva" frente a las presiones del mercado y las redes sociales.
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