La llegada de las bajas temperaturas a Buenos Aires suele traer aparejada una intensificación de las molestias en el cuerpo, especialmente en adultos mayores o personas con patologías previas. En una reciente charla para Radio Buenos Aires AM 1350, la Dra. Liliana Rolón, gerente médica de Vittal, detalló que el frío genera una respuesta fisiológica directa en el organismo: “Hay mayor rigidez muscular, el frío provoca que haya una contracción de los músculos y esto reduce la elasticidad”. A este factor se suma la vasoconstricción, que disminuye la llegada de oxígeno a los tejidos, y la tendencia al sedentarismo durante los meses de invierno.
Para contrarrestar estos efectos, la especialista subrayó que el movimiento es el recurso más valioso con el que cuenta el paciente. Según Rolón, no es necesario realizar entrenamientos de alta intensidad para notar mejoras, sino mantener la constancia en actividades simples. “El movimiento es el principal aliado. Realizar alguna actividad física regular, evitar permanecer muchas horas en la misma posición, incorporar pausas activas”, recomendó la médica. Estas pausas consisten en realizar movimientos suaves de extremidades y cuello cada media hora, especialmente para quienes trabajan sentados durante largos periodos.
La hidratación y el abrigo adecuado también juegan un rol fundamental en la salud articular. La Dra. Rolón advirtió que, aunque en invierno disminuye la sensación de sed, el agua sigue siendo clave para el funcionamiento muscular. Además, sugirió evitar los cambios bruscos de temperatura y proteger las zonas más sensibles como rodillas, manos y cuello. “Es fundamental usar ropas en capas, proteger las rodillas, manos, cuello, evitar también los cambios bruscos de temperatura”, precisó la profesional.
Finalmente, la médica recalcó que el dolor no debe ser ignorado ni silenciado únicamente con medicación sin supervisión. Ante síntomas intensos, inflamación o limitación del movimiento, es imperativo realizar una consulta con un profesional de la salud. “El dolor es un síntoma que debe ser interpretado, no tapado, interpretado por un profesional”, concluyó Rolón. Asimismo, destacó que cualquier inicio de actividad física debe contar con una evaluación médica previa que garantice que la rutina sea acorde a las necesidades y capacidades de cada individuo. “Cualquier excusa es buena para empezar y tiene que ser siempre obviamente con la buena evaluación médica previa”.
Podés ver la charla completa en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
Para contrarrestar estos efectos, la especialista subrayó que el movimiento es el recurso más valioso con el que cuenta el paciente. Según Rolón, no es necesario realizar entrenamientos de alta intensidad para notar mejoras, sino mantener la constancia en actividades simples. “El movimiento es el principal aliado. Realizar alguna actividad física regular, evitar permanecer muchas horas en la misma posición, incorporar pausas activas”, recomendó la médica. Estas pausas consisten en realizar movimientos suaves de extremidades y cuello cada media hora, especialmente para quienes trabajan sentados durante largos periodos.
La hidratación y el abrigo adecuado también juegan un rol fundamental en la salud articular. La Dra. Rolón advirtió que, aunque en invierno disminuye la sensación de sed, el agua sigue siendo clave para el funcionamiento muscular. Además, sugirió evitar los cambios bruscos de temperatura y proteger las zonas más sensibles como rodillas, manos y cuello. “Es fundamental usar ropas en capas, proteger las rodillas, manos, cuello, evitar también los cambios bruscos de temperatura”, precisó la profesional.
Finalmente, la médica recalcó que el dolor no debe ser ignorado ni silenciado únicamente con medicación sin supervisión. Ante síntomas intensos, inflamación o limitación del movimiento, es imperativo realizar una consulta con un profesional de la salud. “El dolor es un síntoma que debe ser interpretado, no tapado, interpretado por un profesional”, concluyó Rolón. Asimismo, destacó que cualquier inicio de actividad física debe contar con una evaluación médica previa que garantice que la rutina sea acorde a las necesidades y capacidades de cada individuo. “Cualquier excusa es buena para empezar y tiene que ser siempre obviamente con la buena evaluación médica previa”.
Podés ver la charla completa en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
NOTICIAS RELACIONADAS
-
By PassDolores articulares y frío: claves para prevenir la rigidez invernal -
By PassLa importancia de completar el calendario de vacunas en todas las edades -
By PassEl rol del geriatra: atención integral para una vejez saludable -
By PassKinesiología moderna: por qué la rehabilitación activa reemplaza al reposo