En el marco del Día Nacional del Donante de Médula Ósea, el Dr. Fernando Cichero, presidente del Instituto de Trasplante de la Ciudad, destacó en Radio Buenos Aires AM 1350 los avances científicos que han transformado el tratamiento de enfermedades hematológicas. Según el especialista, patologías que hace tres décadas tenían una mortalidad superior al 50% hoy presentan un escenario mucho más favorable gracias a la donación altruista. "Hoy por hoy, con la tecnología y con la donación altruista de médula ósea, la verdad que la mortalidad está en menos del 10%", afirmó el médico, subrayando el impacto positivo de este procedimiento en la salud pública.
El proceso para inscribirse como donante se ha simplificado drásticamente en el último año y medio, eliminando la necesidad de extracciones de sangre iniciales. Argentina se ha posicionado a la vanguardia regional al implementar técnicas no invasivas para el registro. "Con un simple hisopo en la cara interna de ambas mejillas se pasa el hisopo cantidad de veces; con eso nos da la certeza 100% del tipo de médula ósea", explicó Cichero, quien además detalló que el país es pionero en Sudamérica en utilizar este método de procesamiento. Los interesados en sumarse al registro internacional deben tener entre 18 y 40 años, ya que es la etapa de mayor actividad celular.
Respecto al tratamiento, el Dr. Cichero describió la "maravilla de la naturaleza" que ocurre tras el trasplante en pacientes con leucemias o linfomas. Tras una quimioterapia selectiva que elimina las células enfermas, se inyectan las células sanas del donante. "Con 10 cm de un tubito vuelve a producir litros de sangre, le vuelve a producir millones de glóbulos blancos", precisó el titular del Instituto de Trasplante. Asimismo, aclaró que la donación efectiva —que solo ocurre si hay compatibilidad— es un proceso inocuo que puede realizarse mediante una técnica similar a la donación de sangre convencional, donde un filtro separa las células madre y devuelve el resto al cuerpo del donante.
Finalmente, el profesional anunció una jornada especial de registro que se llevará a cabo en el hall de la Facultad de Medicina de la UBA. La convocatoria es abierta y solo requiere que los voluntarios no hayan ingerido alimentos durante la media hora previa al isopado. "De todas las donaciones, la más simple paradójicamente es la de médula ósea", concluyó Cichero, enfatizando que este acto altruista permite que pacientes de cualquier edad, desde niños hasta adultos mayores, puedan recuperar su salud.
La entrevista entera está disponible en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.
El proceso para inscribirse como donante se ha simplificado drásticamente en el último año y medio, eliminando la necesidad de extracciones de sangre iniciales. Argentina se ha posicionado a la vanguardia regional al implementar técnicas no invasivas para el registro. "Con un simple hisopo en la cara interna de ambas mejillas se pasa el hisopo cantidad de veces; con eso nos da la certeza 100% del tipo de médula ósea", explicó Cichero, quien además detalló que el país es pionero en Sudamérica en utilizar este método de procesamiento. Los interesados en sumarse al registro internacional deben tener entre 18 y 40 años, ya que es la etapa de mayor actividad celular.
Respecto al tratamiento, el Dr. Cichero describió la "maravilla de la naturaleza" que ocurre tras el trasplante en pacientes con leucemias o linfomas. Tras una quimioterapia selectiva que elimina las células enfermas, se inyectan las células sanas del donante. "Con 10 cm de un tubito vuelve a producir litros de sangre, le vuelve a producir millones de glóbulos blancos", precisó el titular del Instituto de Trasplante. Asimismo, aclaró que la donación efectiva —que solo ocurre si hay compatibilidad— es un proceso inocuo que puede realizarse mediante una técnica similar a la donación de sangre convencional, donde un filtro separa las células madre y devuelve el resto al cuerpo del donante.
Finalmente, el profesional anunció una jornada especial de registro que se llevará a cabo en el hall de la Facultad de Medicina de la UBA. La convocatoria es abierta y solo requiere que los voluntarios no hayan ingerido alimentos durante la media hora previa al isopado. "De todas las donaciones, la más simple paradójicamente es la de médula ósea", concluyó Cichero, enfatizando que este acto altruista permite que pacientes de cualquier edad, desde niños hasta adultos mayores, puedan recuperar su salud.
La entrevista entera está disponible en nuestro canal de YouTube: Radio Buenos Aires.