El sur de la Ciudad de Buenos Aires encierra los cimientos de la historia nacional. Los barrios de Montserrat y San Telmo no solo guardan los escenarios donde se gestó la Revolución de Mayo, sino que conservan vestigios de las dos fundaciones de la ciudad: la primera realizada por Pedro de Mendoza en 1536 y la definitiva por Juan de Garay en 1580, ambas estratégicamente planificadas en cercanías del puerto.
En diálogo con el programa, la creadora de Buenos Aires guiada, Claudia Casco, destacó que la riqueza de estos barrios suele pasar inadvertida incluso para los propios porteños. Alrededor de la emblemática Plaza de Mayo convergen edificios de valor histórico incalculable como la Catedral —que conserva los cimientos de la primera capilla levantada por Garay— y la Casa Rosada, emplazada sobre lo que antiguamente fue el histórico Fuerte de Buenos Aires.
Tesoros ocultos: túneles, conventillos y el Sanjón de Granados
Más allá de los hits turísticos tradicionales como la Manzana de las Luces o el Café Tortón, el sur porteño invita a descubrir pasadizos y sitios arqueológicos fascinantes. Entre ellos destacan los antiguos túneles subterráneos que conectaban la Manzana de las Luces, las iglesias y el fuerte, utilizados históricamente para el contrabando y vías de escape.
Por su parte, San Telmo ofrece postales únicas como el Sanjón de Granados, un sitio arqueológico imperdible que expone los antiguos tajamares y cimientos de la ciudad colonial. Casco recordó que San Telmo fue originalmente el lugar de residencia de las familias patricias hasta que la devastadora epidemia de fiebre amarilla de 1871 obligó a la élite a mudarse hacia la zona norte.
La huella de los inmigrantes y la bohemia tanguera
Tras el éxodo de las familias aristocráticas, las grandes casonas coloniales de San Telmo fueron convertidas en conventillos, albergando a olas de inmigrantes europeos. De esa convivencia cultural profunda nacieron expresiones artísticas identitarias como el tango, impulsadas por figuras legendarias que habitaban estas modestas habitaciones de un solo patio central.
Hoy en día, San Telmo se reinventa como un polo bohemio caracterizado por sus bares notables, ferias tradicionales en la Plaza Dorrego y una arquitectura que transporta directamente a otra época.
En diálogo con el programa, la creadora de Buenos Aires guiada, Claudia Casco, destacó que la riqueza de estos barrios suele pasar inadvertida incluso para los propios porteños. Alrededor de la emblemática Plaza de Mayo convergen edificios de valor histórico incalculable como la Catedral —que conserva los cimientos de la primera capilla levantada por Garay— y la Casa Rosada, emplazada sobre lo que antiguamente fue el histórico Fuerte de Buenos Aires.
Tesoros ocultos: túneles, conventillos y el Sanjón de Granados
Más allá de los hits turísticos tradicionales como la Manzana de las Luces o el Café Tortón, el sur porteño invita a descubrir pasadizos y sitios arqueológicos fascinantes. Entre ellos destacan los antiguos túneles subterráneos que conectaban la Manzana de las Luces, las iglesias y el fuerte, utilizados históricamente para el contrabando y vías de escape.
Por su parte, San Telmo ofrece postales únicas como el Sanjón de Granados, un sitio arqueológico imperdible que expone los antiguos tajamares y cimientos de la ciudad colonial. Casco recordó que San Telmo fue originalmente el lugar de residencia de las familias patricias hasta que la devastadora epidemia de fiebre amarilla de 1871 obligó a la élite a mudarse hacia la zona norte.
La huella de los inmigrantes y la bohemia tanguera
Tras el éxodo de las familias aristocráticas, las grandes casonas coloniales de San Telmo fueron convertidas en conventillos, albergando a olas de inmigrantes europeos. De esa convivencia cultural profunda nacieron expresiones artísticas identitarias como el tango, impulsadas por figuras legendarias que habitaban estas modestas habitaciones de un solo patio central.
Hoy en día, San Telmo se reinventa como un polo bohemio caracterizado por sus bares notables, ferias tradicionales en la Plaza Dorrego y una arquitectura que transporta directamente a otra época.
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